La autopsia del cuerpo de Lucas indica que pudo haber sido torturado antes de morir | 0221
0221
La autopsia del cuerpo de Lucas indica que pudo haber sido torturado antes de morir
ABUSO DE PODER

La autopsia del cuerpo de Lucas indica que pudo haber sido torturado antes de morir

El abogado de la familia sostiene que en total “van a ser doce policías detenidos” y van a permanecer “50 años” en la cárcel por un “caso de odio”. 

30 de noviembre de 2021

El crimen de Lucas González, el adolescente que acribillaron a balazos en el barrio porteño de Barracas, todavía sacude al país y, en las últimas horas, la autopsia realizada sobre su cuerpo reveló que el joven podría haber sido torturado antes de morir, ya que presentaba quemaduras de cigarrillo en una mano y el tiempo de la lesión coincide con el momento de su muerte.

Tras el conmocionante hallazgo, los voceros judiciales no descartan que se realicen nuevas imputaciones en el marco de la causa por el encubrimiento del hecho. "Lucas fue torturado. Le quemaron un cigarrillo en la mano. Cuando la madre lo contaba los fiscales quisieron dejarlo escrito. Tanto Heim como Barbella. Ahora ese testimonio cobra valor con el resultado de autopsia", tuiteó esta mañana el abogado de la familia, Gregorio Dalbón.

"Es una forma de tortura", resaltó Dalbón, quien consideró que ese agravante va a llevar a los acusados a permanecer "50 años" en prisión, ya que se trata de un "caso de odio". 

"Paso a paso vamos viendo cada análisis y cada policía que declara está involucrando a otro. Se están poniendo muy nerviosos. Los de la brigada que mató a Lucas no son los mismos que vinieron a la tarde y trataron de ponerle el arma, encubrir y armar toda la parafernalia para que estos menores terminen siendo sindicados como delincuentes", expresó el letrado a Radio 10. 

Al respecto, Dalbón manifestó que algunos de los acusados, por el momento tres efectivos imputados por el homicidio y seis por el encubrimiento, "han nombrado a otro comisario que estuvo por la tarde en el lugar del hecho". 

Para este martes está prevista la declaración indagatoria de la oficial Lorena Miño, la última detenida que se entregó a la Justicia tras permanecer prófuga el fin de semana. Un día después se espera, en tanto, que los amigos de Lucas, los padres de los cuatro chicos y testigos participen de la reconstrucción del hecho requerida por el fiscal Gómez Barbella y dispuesta por el juez de Instrucción Martín Del Viso, que se realizará a las 9.30 en el mismo sitio del barro de Barracas donde los jóvenes fueron interceptados por la policía y luego atacados a tiros. 

EL DÍA DEL CRIMEN

El crimen sucedió el 17 de noviembre cerca de las 9.30, cuando Lucas y sus tres amigos salieron de entrenar del club Barracas Central a bordo de un Volkswagen Surán azul y se detuvieron a comprar jugos en un kiosco para ser abordados por un Nissan Tiida de la Brigada de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad, con tres efectivos que bajaron y, sin identificarse, los abordaron con armas. 

Al creer que iban a ser asaltados, los jóvenes de 17 años aceleraron para huir y los policías, luego identificados como Juan José Nieva, Fabian Andrés López y Gabriel Alejandro Issasi, les dispararon. 

Lucas recibió un tiro en la cabeza que le provocó la muerte poco después, en el hospital El Cruce, de Florencio Varela, mientras que sus amigos fueron inicialmente detenidos y luego liberados. Los tres policías fueron detenidos e imputados de homicidio agravado, mientras que con el correr de los días se sumaron a ellos otros seis efectivos a quienes se los señala como quienes encubrieron la escena y "plantaron" una réplica de arma en el auto de los adolescentes para hacerlos pasar como sospechosos y justificar la persecución y ataque policial.

COMENTARIOS

El abogado de la familia sostiene que en total “van a ser doce policías detenidos” y van a permanecer “50 años” en la cárcel por un “caso de odio”. 
0221

La autopsia del cuerpo de Lucas indica que pudo haber sido torturado antes de morir

El abogado de la familia sostiene que en total “van a ser doce policías detenidos” y van a permanecer “50 años” en la cárcel por un “caso de odio”. 
La autopsia del cuerpo de Lucas indica que pudo haber sido torturado antes de morir

El crimen de Lucas González, el adolescente que acribillaron a balazos en el barrio porteño de Barracas, todavía sacude al país y, en las últimas horas, la autopsia realizada sobre su cuerpo reveló que el joven podría haber sido torturado antes de morir, ya que presentaba quemaduras de cigarrillo en una mano y el tiempo de la lesión coincide con el momento de su muerte.

Tras el conmocionante hallazgo, los voceros judiciales no descartan que se realicen nuevas imputaciones en el marco de la causa por el encubrimiento del hecho. "Lucas fue torturado. Le quemaron un cigarrillo en la mano. Cuando la madre lo contaba los fiscales quisieron dejarlo escrito. Tanto Heim como Barbella. Ahora ese testimonio cobra valor con el resultado de autopsia", tuiteó esta mañana el abogado de la familia, Gregorio Dalbón.

"Es una forma de tortura", resaltó Dalbón, quien consideró que ese agravante va a llevar a los acusados a permanecer "50 años" en prisión, ya que se trata de un "caso de odio". 

"Paso a paso vamos viendo cada análisis y cada policía que declara está involucrando a otro. Se están poniendo muy nerviosos. Los de la brigada que mató a Lucas no son los mismos que vinieron a la tarde y trataron de ponerle el arma, encubrir y armar toda la parafernalia para que estos menores terminen siendo sindicados como delincuentes", expresó el letrado a Radio 10. 

Al respecto, Dalbón manifestó que algunos de los acusados, por el momento tres efectivos imputados por el homicidio y seis por el encubrimiento, "han nombrado a otro comisario que estuvo por la tarde en el lugar del hecho". 

Para este martes está prevista la declaración indagatoria de la oficial Lorena Miño, la última detenida que se entregó a la Justicia tras permanecer prófuga el fin de semana. Un día después se espera, en tanto, que los amigos de Lucas, los padres de los cuatro chicos y testigos participen de la reconstrucción del hecho requerida por el fiscal Gómez Barbella y dispuesta por el juez de Instrucción Martín Del Viso, que se realizará a las 9.30 en el mismo sitio del barro de Barracas donde los jóvenes fueron interceptados por la policía y luego atacados a tiros. 

EL DÍA DEL CRIMEN

El crimen sucedió el 17 de noviembre cerca de las 9.30, cuando Lucas y sus tres amigos salieron de entrenar del club Barracas Central a bordo de un Volkswagen Surán azul y se detuvieron a comprar jugos en un kiosco para ser abordados por un Nissan Tiida de la Brigada de la Comuna 4 de la Policía de la Ciudad, con tres efectivos que bajaron y, sin identificarse, los abordaron con armas. 

Al creer que iban a ser asaltados, los jóvenes de 17 años aceleraron para huir y los policías, luego identificados como Juan José Nieva, Fabian Andrés López y Gabriel Alejandro Issasi, les dispararon. 

Lucas recibió un tiro en la cabeza que le provocó la muerte poco después, en el hospital El Cruce, de Florencio Varela, mientras que sus amigos fueron inicialmente detenidos y luego liberados. Los tres policías fueron detenidos e imputados de homicidio agravado, mientras que con el correr de los días se sumaron a ellos otros seis efectivos a quienes se los señala como quienes encubrieron la escena y "plantaron" una réplica de arma en el auto de los adolescentes para hacerlos pasar como sospechosos y justificar la persecución y ataque policial.