Un equipo interdisciplinario de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) logró un avance en el tratamiento de la epilepsia, al descubrir dos derivados de ácidos grasos con potencial anticonvulsivo. Estos compuestos inhiben canales de sodio y calcio, lo que abre nuevas posibilidades para tratamientos farmacológicos o alimentos funcionales destinados a controlar las convulsiones.
El estudio fue realizado por investigadores del Laboratorio de Investigación y Desarrollo de Bioactivos (LIDeB), de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, en conjunto con el Instituto de Estudios Inmunológicos y Fisiopatológicos (IIFP) y el Instituto Multidisciplinario de Biología Celular (IMBICE). La investigación, que forma parte de la tesis de doctorado de Emilia Barrionuevo, cuenta con el apoyo de diversas instituciones, como el CONICET y la Agencia I+D+i.
El hallazgo surge a partir de un exhaustivo análisis de una biblioteca de ácidos grasos y derivados, utilizando cribado virtual basado en estructuras. Según el doctor Alan Talevi, director del LIDeB, se buscó identificar compuestos capaces de bloquear el canal de sodio 1.2, un objetivo clave para el desarrollo de medicamentos anticonvulsivos. "Cuatro de los compuestos candidatos así obtenidos se sometieron a confirmación experimental mediante experimentos in vitro, y su función protectora se evaluó en un modelo de crisis aguda en ratones", explicó Talevi.
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Científicos de la UNLP descubrieron derivados grasos con potencial anticonvulsivo para tratar la epilepsia y trastornos similares.
El cribado "in silico", que utiliza inteligencia artificial y métodos computacionales para identificar compuestos activos, permitió evaluar de forma rápida y eficiente una gran cantidad de estructuras."Nuestros resultados sugieren que el cribado in silico alcanzó una alta capacidad predictiva", añadió el investigador. En total, solo se evaluaron cuatro compuestos, de los cuales dos mostraron una inhibición eficaz del canal de sodio NaV1.2.
El hallazgo que podría mejorar el control de las convulsiones
El descubrimiento resulta prometedor, ya que la epilepsia afecta a una gran cantidad de personas en el mundo. Actualmente, existen más de 30 medicamentos anticonvulsivos disponibles, pero alrededor del 30% de los pacientes no logran controlar las crisis con estos tratamientos. En estos casos, existen opciones como la cirugía receptiva o terapias complementarias como la dieta cetogénica, que también pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Existen más de 30 medicamentos anticonvulsivos disponibles, pero alrededor de un tercio de los pacientes no logran controlar las crisis con estos tratamientos.
Los nuevos compuestos derivados de ácidos grasos podrían ser utilizados en terapias complementarias a la farmacoterapia, ofreciendo una alternativa en los casos en que los tratamientos convencionales no son efectivos. Este hallazgo también abre la puerta a su posible implementación en alimentos funcionales que, al ser consumidos, podrían contribuir al control de las crisis epilépticas.
Los ácidos grasos saturados, que resultaron ser los más efectivos en el estudio, representan una interesante vía de investigación. Esto aporta evidencia adicional de que las propiedades estructurales de los ácidos grasos tienen un impacto directo sobre la capacidad de los compuestos para modular los canales iónicos activados por voltaje.
Aunque el número de compuestos evaluados en este trabajo fue reducido, la tasa de falsos positivos fue mínima. "Sin la ayuda de los métodos computacionales, para encontrar dos candidatos activos deberían evaluarse experimentalmente unos mil compuestos. En este caso, evaluamos solo cuatro, y los cuatro demostraron protección frente a las convulsiones", destacó Talevi.
Este tipo de cribado, entonces, promete ser una herramienta poderosa para el descubrimiento de nuevos fármacos. El avance obtenido en esta investigación no solo es relevante para el tratamiento de la epilepsia, sino que también marca un paso importante hacia el desarrollo de terapias innovadoras.